martes, 30 de septiembre de 2008

money

Lo más gracioso (o trágico) de que se rechace el plan de rescate de Paulson (ése tipo que gano $38 millones de bonus en su último año en Goldman Sachs) es que lo que ha caído la bolsa hoy significa unos 300 mil millones de dólares en pérdidas. Un plan del mismo alcance que el fallido costaría ahora la redonda cifra de 1 billón. Otra cosa es que sirviera para algo más que salvar unos cuantos especuladores.

Mientras siga pudiendo comprar el pan, yo me río.

lunes, 29 de septiembre de 2008

barbaridad del día

"El mismo día en que la FAO informa de que el hambre afecta ya a casi 1.000 millones de seres humanos y valora en 30.000 millones de dólares la ayuda necesaria para salvar sus vidas, la acción concertada de seis bancos centrales (EEUU, UE, Japón, Canadá, Inglaterra y Suiza), inyecta 180.000 millones de dólares en los mercados financieros para salvar a los bancos privados."

domingo, 28 de septiembre de 2008

argumentum ad autoritatem

Sobre el doblaje

Las posibilidades del arte de combinar no son infinitas, pero suelen ser espantosas. Los griegos engendraron la quimera, monstruo con cabeza de león, con cabeza de dragón, con cabeza de cabra; los teólogos del siglo II, la Trinidad, en la que inextricablemente se articulan el Padre, el Hijo y el Espíritu; los zoólogos chinos, el ti-yiang, pajaro sobrenatural y bermejo, provisto de seis patas y cuatro alas, pero sin cara ni ojos; los geómetras del siglo XIX, el hipercubo, figura de cuatro dimensiones, que encierra un número infinito de cubos y que esta limitada por ocho cubos y por veinticuatro cuadrados. Hollywood acaba de enriquecer ese vano museo teratológico; por obra de un maligno artificio que se llama doblaje, propone monstruos que combinan las ilustres facciones de Greta Garbo con la voz de Aldonza Lorenzo. ¿Cómo no publicar nuestra admiración ante ese prodigio penoso, ante esas industriosas anomalías fonético-visuales?.

Quienes defienden el doblaje, razonaran (tal vez) que las objeciones que pueden oponérsele pueden oponerse, también, a cualquier otro ejemplo de traducción. Ese argumento desconoce, o elude, el defecto central: el arbitrario injerto de otra voz y de otro lenguaje. La voz de Hepburn o de Garbo no es contingente; es, para el mundo, uno de los atributos que las definen. Cabe asimismo recordar que la mímica del inglés no es la del español. (1)

Oigo decir que en las provincias el doblaje a gustado. Trátase de un simple argumento de autoridad; mientras no se publiquen los silogismos de los connaisseurs de Chilecito o de Chivilcoy, yo, por lo menos, no me dejaré intimidar. También oigo decir que el doblaje es deleitable, o tolerable, para los que no saben inglés. Mi conocimiento del inglés es menos perfecto que mi desconocimiento del ruso; con todo, yo no me resignaría a rever Alexander Nevsky en otro idioma que el primitivo y lo vería con fervor, por novena o décima vez, si dieran la versión original, o una que yo creyera la original. Esto último es importante; peor que el doblaje, peor que la sustitución que importa el doblaje, es la conciencia general de una sustitución, de un engaño.

No hay partidario del doblaje que no acabe por invocar la predestinación y el determinismo. Juran que ese expediente es el fruto de una evolución implacable y que pronto podremos elegir entre ver films doblados y no ver films. Dada la decadencia mundial del cinematógrafo (apenas corregida por alguna solitaria excepción como La máscara de Demetrio), la segunda de esas alternativas no es dolorosa. Recientes mamarrachos – pienso en El diario de un nazi, de Moscú, en La historia del doctor Wassell, de Hollywood- nos instan a juzgarla una suerte de paraíso negativo. Sight-seeing is the art of disappointment, dejó anotado Stevenson; esa definición conviene al cinematógrafo y, con triste frecuencia, al continuo ejercicio impostergable que se llama vivir.

(1) Más de un espectador se pregunta: Ya que hay usurpación de voces ¿por qué no también de figuras? ¿Cuándo será perfecto el sistema? ¿Cuándo veremos directamente a Juana González, en el papel de Greta Garbo, en el papel de la Reina Cristina de Suecia?

J. L. Borges

miércoles, 24 de septiembre de 2008

martes, 23 de septiembre de 2008

enredado en ti
decido haber muerto
y te doy otro beso.

domingo, 21 de septiembre de 2008

cita del día

"Una nación es un grupo unido por un error común sobre su origen y una hostilidad colectiva hacia sus vecinos."
Shlomo Sand

viernes, 19 de septiembre de 2008

nota - vuelta a la rutina

El verano ha sido memorable, lo menos por mi viajecillo; en cuestión de meses Estados Unidos ha sido derrotado en el Cáucaso, Pakistán y Latinoamérica a la vez que el sistema financiero mundial se desploma en una crisis que está lejos de haber tocado fondo; Linke, el NPA francés y hasta el PC japonés levantan cabeza y una oleada de estatalizaciones (y de un estatalismo oportunista) barre las ciudades santas del neoliberalismo.

Todo indica que estamos al borde de algo nuevo, y si no se salen con la suya algunos profetas apocalípticos, puede que no sea un precipicio.

El otoño será caliente.

jueves, 11 de septiembre de 2008

martes, 9 de septiembre de 2008

valor



Nada extraño que no le hagan caso; excepto que habitualmente las entradas para verle tocar el mismo Stradivarius valen algunos centenares de dólares.

jueves, 4 de septiembre de 2008

cita del día

"Las revoluciones se producen en los callejones sin salida"

Bertolt Brecht

miércoles, 3 de septiembre de 2008

diario de viaje - 4

Aparte de un revisionismo odioso en que se llega al punto de atacar al memorial de la liberación por haber suplantado el lugar de la insignia nacional (en la época fascista y aliada a los Nazis) en un antimemorial debidamente flanqueado de cruces, la capital húngara me dio una sensación real de zona fronteriza, de cultura mestiza que de cierta forma se podría comparar a Bosnia.

Hacia Rumanía conocí a dos compañeros (y amigos) turcos, que más tarde me recibirían con una generosidad y fraternidad solo comparable a la que me dio un viejo camarada en Bucarest y por la costa, en Constanţa y Mamaia, enseñándome un país obviado, con una belleza (debo decir que no vi lugareña alguna que careciera de eso último) y vivacidad aprovechada por pocos viajantes, asustados con cuentos de perros rabiosos y gitanos.

De ahí pasé a Bulgaria, en la que, aunque en un día, pude ver las iglesias y estátuas de Sofía, dónde los ambulantes vendían lado a lado bustos de Lenin y Hitler a los pocos turistas que se decantaban por uno u otro, y los murales modernistas en las paredes de Plovdiv, enfrentados a la estatua de un soldado con su metralleta de hormigón que todavía vigila la ciudad desde una colina.

Estambul me dejó sin palabras, y por coherencia no diré más que me perdí por sus calles y por todos los contrastes e incoherencias de esa ciudad laica retumbante de llamadas al rezo, y policías armados con kalashnikov 'custodiando' manifestantes, en menor número, empuñando banderas de la paz.

Monumento a Béla Kun, desterrado al Museo de las Estátuas.

Cupulilla de la catedral Alexandr Nevsky, Sofía.

Salón del Harem del palacio de Estambul.

Vista (final) desde el albergue.


Así concluyo mi verano. Espero que no haya sido (del todo) aburrido.