domingo, 29 de noviembre de 2009

sobre el caso battisti

No ha tenido mucho eco en España la actual trifulca entre el gobierno italiano y el brasileño (y entre este último y el poder judicial de allí) en relación a la extradición de Cesare Battisti, ex-miembro de Proletari Armati per il Comunismo durante los Años de plomo italianos, acusado de asesinato y condenado en contumacia a cadena perpetua, refugiado en la Francia de Mitterrand y huído a Brasil con la llegada de Chirac a la presidencia gala.

La Constitución brasileña prohíbe tanto la extradición por crímenes políticos como la cadena perpetua y han dado su apoyo al derecho de asilo de Battisti la ACNUR y asociaciones pro derechos humanos italianas.

Por otra parte, el Partido Popular Europeo aprobó en el Parlamento una moción de apoyo a Italia y un minuto de silencio por las víctimas del terrorismo y un diputado italiano de la fascista Lega Nord declaró que "a Brasil no se le conoce por sus juristas, sino por sus bailarinas". La derecha resalta además la connivencia de diversos miembros del ejecutivo brasileño, muchos guerrilleros en los años '70, entre ellos el Ministro de Justicia Tarso Genro, que firmó la concesión de refugio político luego rechazada por el Supremo Tribunal Federal y que ha pasado en última instancia a la decisión de Lula, todavía por anunciarse.

El caso Battisti a este lado del atlántico supone una cacería vengativa por parte del gobierno italiano, al que no hace falta poner calificativos y que no da ninguna señal de sacar a la luz que papel jugaron sus mismas fuerzas de seguridad en aquel periodo tan turbio. En Brasil por otra parte, se encuadra en los intentos de la derecha de romper la popularidad del presidente cuya candidata casi seguramente vencerá las próximas elecciones. El último intento, estrepitosamente fallido, de la campaña ha sido la acusación de que Lula, en una cárcel de la policía política, habría violado a un joven militante de izquierdas y que ha sido desmentida tanto por los carceleros como por los prisioneros y periodistas que pasaron por allí.

Ya no saben qué hacer.

2 comentarios:

Roberto Carballo dijo...

Una noticia muy interesante y que es cierto no se encuentra fácilmente en los periódicos del pensamiento único.

Anónimo dijo...

"Crímenes políticos y cacería vengativa de un gobierno al que no hace falta poner calificativos" para definir cuatro homicidios y el intento de los sucesivos gobiernos italianos desde hace más de 20 años de que se cumpla una sentencia. No nos engañemos con romanticismos, no justifiquemos los crímenes con la guerra sucia del estado, que cada uno responda por sus hechos.