jueves, 21 de mayo de 2009

un par de apuntes

Es amarga la ironía de ver intentar ilegalizar a una formación electoral que rechaza la violencia mientras no se dice nada de otra que exalta asesinatos y alardea de posiciones xénofobas prohibidas por el código penal; son estos últimos los que pueden marchar por las calles de la capital sin ningún problema. En Inglaterra, los carteros se niegan a entregar panfletos de semejante canalla.

Por otra parte, la (i)lógica del capitalismo se hace evidente en la destrucción de viviendas nuevas en EE.UU, lo que el viejo barbudo definió como desvalorización del valor.

Y conmueve la fuerza de la naturaleza que transformó la frontera que llamó un racista telón de acero, hoy una de las mayores reservas naturales de Europa.

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