viernes, 7 de noviembre de 2008

esperanza

La condesa Esperanza Aguirre, espécimen ejemplar de 'liberal' español, en tanto que abanderada de todo lo que estuvieron en contra tanto la variedad castiza del diecinueve como los economistas escoceses sobre los que se arrojó esa expresión castellana, deslumbrada con su fantasía thatcherista, parece no darse cuenta que tiene los días contados.

Sus ataques a los servicios públicos han llegado al extremo, anunciándose recientemente un recorte del 30% de los presupuestos universitarios y la práctica cancelación de la educación infantil en la Comunidad de Madrid.

La lideresa piensa echar al gobierno central la culpa de lo que sería el golpe más duro que ha recibido la educación local y así recibir las transferencias que reclama para cuadrar sus cuentas, nada conservadoras aunque no se conviertan en beneficios para la mayoría sino en jugosas concesiones para un pequeño clique de empresarios.

Ocurre que la 'clase media' madrileña que la sostenía, si todavía no lo ha hecho, pronto se dará cuenta que lo único que les une como 'clase' es su deuda hipotecaria y su falta de perspectivas futuras. Eso más el recuerdo del tamayazo y el creciente cuestionamiento del modelo, aunque no sea más que retórico, deberían bastar para ponerla en su sitio.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

O eso o en un futuro no muy lejano España tendrá su primera caudilla.

Oruga Azul dijo...

Como el anónimo, yo no comparto demasiado tu esperanza... u.u

kiki dijo...

grandioso, de verdad, sobre todo lo de que lo único que une como clase a la clase media es su deuda hipotecaria
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